La gran mentira de los ‘Superpapás’

Yo cuando sea padre seré uno de esos papás que se muestran como superhéroes. Y más con lo friki que soy. Me pega. Supongo que en algún momento del embarazo o parto empezaré a desarrollar mis poderes. ¿Cuales serán? ¡Estoy deseando comprobarlo! ¿Desaparecerá del todo esta barriga? La licra sino me quedará rara. ¿Tendré que ponerme los calzoncillos por fuera? Y lo más importante… ¿si me cruzo con alguien que me cae mal y en plena batalla descubro que su madre y la mía se llaman igual, debo perdonar todo y poner fin a la lucha? EL caso es que han pasado más de 6 meses desde que Cocopanza y Caribicho nacieron y de super poderes ‘na de na’. Entonces… ¿Qué clase de Superpapá soy?

superdad

La respuestaes obvia: ninguno.

Ólvidate de ser un súper papá. Lo único que he conseguido es ser invisible como ya os contaba en esta entrada. Lo cual es indignante y no una ventaja. A no ser que quieras ser de esos que se desentienden.

Lo más parecido que he sacado a un súper poder es una resistencia estoica al cansancio. No es que saque fuerzas de cualquier lado, como muchos manifiestan. No es mi caso, al menos. Simplemente se hacen las cosas porque hay que hacerlas, pero desde el más absoluto de los agotamientos. Sientes que no puedes dar más, que no eres suficiente, pero aun así, sigues, te mantienes a flote, porque debes. No es extraordinario. No es especial.

Además, basta ya de doble moral. Todo lo que hace, por lo general, que se nos llame ‘Súper papás’ en la mayoría de los casos son cosas que a una mamá se le achacan con normalidad. Y la solución no pasa por ensalzar nuestra figura de forma motivacional para que cada vez más ‘papis’ se animen a la Increíble Liga de la Súper Paternidad. Y tampoco es buena idea encumbrar a las mujeres, como se hace con nosotros. La solución pasa por normalizar a todos.

Así que ese soy yo, ese súper papá sin súper y con el papá recién estrenado. Con su estrés, sus dudas, sus discusiones de pareja, su dolor de cabeza por la falta de sueño, con la espalda hecha un cuadro y dolores corporales que me hacen sentir viejo. Con mis miedos, mis deseos y anhelos y con todos y cada uno de mis errores que me olvido de tirar al cubo de los pañales cagados.  Y siendo así, dolorosamente común y normal, es como quiero vivir mi vida. No se me ocurre nada más extraordonario.

8 comentarios

  1. ¿No tienes el súper poder de predecir el futuro?
    Lo tenía mi madre: “no te subas ahí que te vas a caer”.
    Por suerte o por desgracia no es hereditario.

    1. Author

      Tengo el superpoder de agotar el tiempo, de momento. XD



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